martes , 17 septiembre 2019

Azúcar en niños, tan letal como el veneno

Aunque los papás conocen y son conscientes de que la ingesta de azúcar en niños y jóvenes resulta nociva en el corto y largo plazo para sus vidas, muchos, por no decir que la gran mayoría, apoyan el consumo.

La percepción es de expertos nutricionistas del área metropolitana de Cúcuta, que advierten a los progenitores sobre el grave riesgo que representa para sus hijos este mal comportamiento alimenticio, en especial por las graves enfermedades que se derivan del recurrente consumo de azúcares.

Pero el llamado de atención no solo proviene de los médicos locales, en el mundo hay también alarma porque los menores de edad están consumiendo más cantidad de azúcar que la recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Esa es la conclusión de una revisión de 31 encuestas dietéticas realizadas en diversos países, incluido Colombia, publicada en el número de mayo de la revista «Current Opinion in Clinical Nutrition and Metabolic Care», una de las de mayor impacto en el ámbito de la nutrición y la dietética a nivel global.

El estudio es revelador: niños y adolescentes de la mayoría de los países consumen azúcar en una proporción mayor al límite superior recomendado, mientras que los bebés están casi en el límite.

Considerando la evidencia sobre el daño que causan a la salud, desde 2015 la OMS recomienda que los azúcares libres no excedan el 10% del consumo diario total de energía. Dentro de los azúcares libres se incluyen los añadidos por fabricantes, cocineros o consumidores, y aquellos presentes en la miel, los jarabes y los jugos de frutas, pero no los azúcares de las frutas enteras (azúcares intrínsecos).

El documento enfatiza que las bebidas endulzadas con azúcar son las que tienen mayor evidencia de tener efectos nocivos para la salud. Según la revisión de las dietas, las fuentes principales de azúcaresagregados son las bebidas a base de frutas y las bebidas a base de leche con adición de azúcar. Les siguen los productos de panadería dulce, los productos para untar, los chocolates, la confitería y los cereales.

Las enfermedades

La nutricionista pediatra del Hospital Universitario Erasmo Meoz, Luz María Calderón Roa, señaló no obstante que hoy día los laboratorios han tomado conciencia y ahora muchos alimentos para niños vienen libres de sacarosa.

Los daños causados por el consumo elevado de estos productos han sido ampliamente documentados por diversos estudios. Entre otros, se incluyen la obesidad y el hígado graso, factores que, a su vez, provocan dislipidemia (concentración de grasas en la sangre), presión arterial alta, resistencia a la insulina y riesgo de infarto cardiaco.

Adelaida Rueda, especialista en nutrición de una Eps local, indicó que es evidente que el azúcar está teniendo un impacto negativo en la población infantil, porque cada vez es más reiterativo el sobrepeso, inclusive en bebés.

Esto, debido a que muchos papás alimentan a sus hijos de menos de un año de nacidos con bebidas azucaradas y maltas.

Pero Roa también advierte sobre otros graves riesgos a los que se enfrentan los niños por el desmesurado consumo de azúcar en sus hogares, entre otros, la caries dental, los síndromes metabólicos a largo plazo (cardiopatías, accidente cerebro vascular, diabetes mellitus tipo 2, enfermedad renal y problemas de circulación en las piernas).

Según los investigadores que tuvieron a su cargo las encuestas dietéticas, en los últimos años han salido al mercado diversos productos con alto contenido de azúcar dirigidos a bebés y niños pequeños.

El problema radica en que, como los bebés tienen una preferencia natural por los sabores dulces, la introducción temprana de estos productos genera una preferencia por alimentos edulcorados a lo largo de la vida.

Urgen políticas de prevención

“Mi llamado a los papás es a que cuiden y controlen la alimentación de sus niños y jóvenes si queremos tener adultos saludables”, dice Roa. Agrega que la principal recomendación es restringir el consumo de azúcar en los menores de edad.

Según la investigadora y académica Patricia Savino, directora del Centro Latinoamericano de Nutrición, urge la adopción de políticas públicas en Colombia, en especial en este momento en el que se debate la adopción de un etiquetado frontal de advertencia para los alimentos procesados que tengan altos contenidos de azúcar, sal y grasas.

De acuerdo con la experta, “más allá de los datos conocidos sobre el riesgo de obesidad y sus enfermedades asociadas, cada día emerge mayor evidencia sobre cómo el azúcar favorece el crecimiento de los tumores en los pacientes con cáncer —asegura Savino—. La industria de los alimentos, en su conjunto, debe asumir una mayor responsabilidad frente a la incorporación de esta sustancia en los productos que comercializa”.

La voz de un experto

La nutricionista Pediatra del Hospital Universitario Erasmo Meoz, Luz María Calderón Roa, hace tres recomendaciones especiales a los papás para que saquen el azúcar de las dietas de sus bebés e hijos menores:

1. Promover la lactancia materna, de manera exclusiva, entre 0 y seis meses.

2. Después de los seis primeros meses es tiempo de iniciar la alimentación complementaria a la lactancia con fruta rayada, carne molida, yema de huevo, etc.

3. Restringir el consumo de azúcar a los niños menores de dos años. Cero gaseosa o bebidas azucaradas como té, jugos envasados, etc. El agua pura es lo mejor, también las frutas.

Bueno saberlo

-1 cucharada de salsa de tomate contiene 1 cucharadita de azúcar.

-1 lata de refresco, alrededor de 10 cucharaditas de azúcar.

-Tomar como máximo 4 o 5 cucharadas pequeñas al día de azúcar es la última recomendación de la OMS.

-Alto: si contiene más de 22.5 gramos de azúcares totales por 100 gramos de producto.

-Bajo: si contiene 5 gramos o menos de azúcares totales por 100 gramos de producto.